Diversos residentes de Reus se congregaron en los templos locales para participar en este acto simbólico, que se desarrolló en un ambiente de convivencia y profundo significado religioso. Esta celebración marca el fin del período de Cuaresma y recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén, un acontecimiento que, según la tradición cristiana, fue recibido con gran entusiasmo.
Los niños tuvieron un papel central en la jornada, convirtiéndose en los protagonistas de una festividad que también sirve para transmitir el valor de esta tradición a las nuevas generaciones. Muchas familias aprovecharon la ocasión para compartir este momento que da el pistoletazo de salida a los actos de la Semana Santa.
Después de la bendición, se mantiene la costumbre en algunos hogares de colocar los ramos bendecidos en ventanas y balcones, como símbolo de protección y bendición para el hogar.




