La propuesta del sindicato agrario busca revertir la dinámica actual, que consiste en captar agua del trasvase del Ebro durante el invierno y reservar el pantano de Riudecanyes para los meses de verano. Esta gestión, según Unió de Pagesos, obliga ahora a desembalsar agua y pone en riesgo las reservas de cara a la sequía estival.
De acuerdo con los datos de principios de la semana del 26 de enero de 2026, y a raíz de los episodios de lluvia de los últimos días, el pantano de Riudecanyes se encuentra al 99,6% de su capacidad, con un volumen acumulado de unos 5.301 hectómetros cúbicos de agua.
El objetivo es garantizar que el nivel del embalse no descienda por debajo del 80% y que se nutra exclusivamente del agua procedente de la riera de Riudecanyes.
Esta estrategia permitiría, a su vez, evitar tener que alimentar el pantano con aportaciones del de Siurana y contribuiría a proteger las reservas de ambos embalses. El sindicato subraya que la medida es clave para el abastecimiento y el riego en el Camp de Tarragona.
Paralelamente, Unió de Pagesos ha recordado a las administraciones competentes la necesidad de adoptar medidas estructurales para asegurar el suministro de agua a largo plazo. En este sentido, el sindicato ha vuelto a reclamar que se agilicen los trámites para desbloquear las obras de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Reus, una infraestructura que consideran vital.




