El servicio, que se ha desarrollado desde principios de junio hasta finales de septiembre, ha tenido como objetivo velar por la seguridad de los usuarios y ofrecer una atención rápida ante posibles incidencias o emergencias.
La prestación de este servicio ha supuesto un coste total de 365.222,99 euros. La Diputación de Tarragona ha aportado 27.281,96 euros a través del Plan ImpulsDipta, enmarcado en el apoyo de la institución supramunicipal a los ayuntamientos en materia de salud pública.
“"La importancia de este servicio para garantizar la seguridad en las playas del municipio y ofrecer una atención cercana a las personas que disfrutan de ellas durante la temporada de verano."




