El investigador de los Mossos d'Esquadra responsable del caso ha detallado en la Audiencia de Tarragona que el asalto al bingo de Tortosa, ocurrido el 19 de septiembre de 2022, fue planificado con antelación. Los tres autores ejecutaron el robo en poco más de dos minutos antes de abandonar el local. El grupo ya estaba bajo seguimiento policial por otros asaltos en salas de juego en Navarra.
Durante la primera jornada del juicio con jurado popular, el cliente que resultó herido de bala declaró como testigo. Este miércoles, agentes de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Nacional han aportado detalles sobre los hallazgos en el local y el desarrollo de la investigación que relaciona a los acusados con el crimen.
Según el relato de la Fiscalía, tres personas encapuchadas y armadas irrumpieron en el bingo Vali Park, en la plaza Corona d’Aragó de Tortosa, pasada la medianoche del 19 de septiembre. Forcejearon con un cliente que se negó a entregar su móvil, y uno de los asaltantes le disparó en el tórax. Posteriormente, exigieron el dinero a la encargada. Cuando se dirigían hacia la salida con la trabajadora, que había activado la alarma, el mismo asaltante disparó a la mujer en la nuca.
El investigador calificó la acción como propia de una ejecución. La víctima falleció en el acto. Se plantea la hipótesis de que la víctima pudiera haber reconocido a la mujer del grupo o que se dieran cuenta de que había activado la alarma, extremos no corroborados por audios.
El sargento de la Unidad Territorial de Investigación Criminal de las Terres de l’Ebre de los Mossos reveló que el asalto duró poco más de dos minutos, según las cámaras de seguridad. La preparación del golpe se remonta a un mes antes, con visitas previas a los locales para comprobar medidas de seguridad.
En el banquillo de los acusados se encuentran Mohamed Essalih, a quien se atribuyen los disparos, y Amina Azzi. Un menor, ya juzgado y condenado en 2023, formaba parte del grupo. Abdelkader Saled, residente en Tortosa, habría actuado como vigilante desde un edificio cercano, informando del momento idóneo para el asalto.
Los agentes de paisano que llegaron al bingo poco después encontraron la puerta abierta, la trabajadora herida grave y al cliente alertando de que le habían disparado. El herido percibió que el grupo estaba formado por dos hombres y una mujer.
La investigación constató que el grupo, formado por dos hombres y una mujer, estaba siendo objeto de seguimientos por casos similares en Navarra. Descubrieron que utilizaban un vehículo con baliza de seguimiento, trasladándose desde Tudela la noche antes de los hechos.
En Tortosa, ciudad conocida por la acusada, se habrían intercambiado teléfonos para dificultar el seguimiento. La baliza localizó el turismo cerca del bingo y posteriormente en el parque Teodoro González.
Essalid y Azzi habían visitado previamente el bingo Vali Park los días 10, 11 y 12 de septiembre, y pocas horas antes del asalto, según las cámaras. Estos movimientos indicaban la preparación del golpe.
En el coche localizado aparecieron prendas de ropa utilizadas en visitas previas, pero no las del asalto. Un ticket de comida rápida permitió verlos juntos con esa ropa. Las conversaciones telefónicas grabadas también apuntarían a su autoría.
La acusada fue detenida al día siguiente de los hechos, y posteriormente el resto. Essalih huyó hacia Francia y fue detenido en Bélgica.
La defensa ha cuestionado las afirmaciones del investigador, considerándolas 'deducciones' y los indicios 'no concluyentes'. También han puesto en duda la identificación de los participantes debido a los pasamontañas y guantes, y la no aparición de las armas.




