Cáritas Tortosa alerta de una sociedad más fragmentada y precaria

La memoria social de 2025 destaca el aumento de la vulnerabilidad y la dificultad de acceso a los derechos básicos.

Imagen genérica de un espacio para reuniones comunitarias.
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Imagen genérica de un espacio para reuniones comunitarias.

Cáritas Diocesana de Tortosa ha presentado su Memoria Social 2025, poniendo de manifiesto un creciente aumento de la fragmentación social y la precariedad, que afecta especialmente a niños y adolescentes.

Cáritas Diocesana de Tortosa presentó el pasado 4 de junio su Memoria Social de 2025, un documento que pone el foco en el incremento de la fragmentación social y la precariedad en la diócesis. El acto, presidido por el obispo Mons. Sergi Gordo y con la participación del director de la entidad, Didac Rodríguez, detalló los datos sociales, la actividad de los programas y los resultados económicos.
Bajo el lema ‘Elige amar. Elige comunidad’, la memoria recoge la acción de las 32 Cáritas parroquiales e interparroquiales, alertando sobre las dificultades de acceso a los derechos básicos. Según los datos presentados por el secretario general, Agustí Adell, la entidad atendió a 8.872 personas y acompañó a 3.804 familias a través de 27 proyectos sociales durante 2025. De estas, 2.480 eran niños y adolescentes.
La labor de Cáritas ha sido posible gracias a la implicación de 604 voluntarios y una inversión de 2.806.533 euros. Estos fondos se han destinado a programas de atención a la infancia, inserción laboral, personas mayores, atención psicológica a mujeres y personas sin hogar, entre otros.
Didac Rodríguez advirtió que la sociedad actual, a pesar de crecer en algunos indicadores, se fragmenta y deja personas atrás, debilitando los vínculos comunitarios. Señaló que el trabajo ya no siempre garantiza la dignidad ni el esfuerzo personal asegura una vida con derechos, poniendo de manifiesto situaciones de vulnerabilidad e inseguridad.
La memoria identifica tres factores clave que afectan a las familias: la precariedad laboral, las dificultades para acceder a una vivienda digna y la situación de las personas migrantes en procesos de irregularidad administrativa, que dificultan la plena inclusión social.
El obispo Mons. Sergi Gordo subrayó que la fe cristiana se concreta en el amor y el servicio a quienes sufren, haciendo referencia a la encíclica papal que insta a no ser indiferentes ante el sufrimiento y la exclusión. Agradeció la labor de los voluntarios, profesionales, parroquias y colaboradores.
La presentación coincidió con la celebración del Corpus Christi, recordando el compromiso de la Iglesia con los más vulnerables e invitando a 'elegir amar y elegir comunidad' como respuesta a una sociedad cada vez más individualista.