Cien años de la CHE: una gestión del Ebro bajo la crítica del tramo final

El organismo estatal cumple un siglo cuestionado por priorizar el regadío frente a la degradación ambiental del Delta.

Imagen genérica de una gran presa de agua liberando caudal en un río regulado.
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Imagen genérica de una gran presa de agua liberando caudal en un río regulado.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) conmemora este 5 de marzo su centenario como el río más regulado de la península, enfrentando críticas por su gestión centralizada desde Zaragoza.

Con 110 embalses en toda la cuenca, la CHE ha fomentado un modelo donde el 92% del agua se destina al sector agropecuario. Esta inercia histórica es denunciada por expertos como Narcís Prat, catedrático de Ecología, quien lamenta que la legislación europea se aplique sin una verdadera visión de futuro ambiental.

"La CHE se pliega a los intereses económicos y de los grupos de presión."

Narcís Prat · Catedrático de Ecología de la UB
La falta de llegada de sedimentos al Delta es la principal amenaza física para el territorio. Entidades como la Plataforma en Defensa de l'Ebre exigen un cambio de paradigma que frene la expansión del regadío y movilice los lodos acumulados en pantanos como el de Mequinenza.