La inauguración, presidida por la consellera de Cultura, Sònia Hernández, ha permitido estrenar la Sala Espiga. Este nuevo espacio polivalente ha requerido una inversión de 319.901,11 euros para su construcción y el mantenimiento general del edificio.
“"La nueva sala marcará un antes y un después en la formación musical del municipio."
El centro lleva el nombre de Josep Bo i Curto, músico fundador de la entidad y autor de piezas emblemáticas sobre el Delta. La sociedad musical moviliza actualmente a decenas de alumnos y cuenta con una banda sinfónica de 50 integrantes.




