Los hechos ocurrieron ayer cuando los agentes interceptaron al conductor, que ya había sido parado el pasado jueves por la misma infracción. En aquella ocasión, la persona fue denunciada penalmente y puesta a disposición judicial.
A pesar de la sanción anterior, el hombre fue nuevamente sorprendido al volante de su vehículo con el permiso de conducir caducado por decisión judicial. Esta situación ha llevado a que los agentes lo investiguen de nuevo como presunto autor de un delito contra la seguridad vial.
La conducción con un permiso suspendido por resolución judicial puede acarrear penas de prisión de tres a seis meses, una multa económica que oscila entre doce y veinticuatro meses, o bien la realización de trabajos en beneficio de la comunidad durante un período de treinta y uno a noventa días.




