La documentación que ha visto la luz esta semana confirma que Acera Martín, que entonces estaba destinado en la capital del Baix Ebre, fue el encargado de leer el manifiesto del capitán general Jaime Milans del Bosch dentro del hemiciclo. El oficial fue condenado el 22 de abril de 1983 a tres años de prisión por un delito de rebelión militar.
“"Llegué sobre las 18.25 horas a la plaza de Neptuno y como tenía orden de esperar hasta las 18.30, estuvimos esperando hasta esa hora en que salimos en dirección al Congreso."
Tras cumplir su condena, el militar se reincorporó a la Guardia Civil, donde continuó su carrera ascendiendo a comandante en 1984 y finalmente a teniente coronel en 1996, antes de pasar a la reserva.




