La Generalitat ha encargado a la Comunidad de Regantes de la Izquierda del Ebro la ejecución de obras inmediatas para evitar nuevas inundaciones. El temporal ha afectado gravemente a los arrozales de la zona de la Marquesa, donde el agua salada ha penetrado hasta tres kilómetros tierra adentro.
“"Debemos adaptarnos a los nuevos tiempos. El clima ha cambiado, los temporales son más seguidos y necesitamos infraestructuras con criterios técnicos."
Además del sector del arroz, las rachas de viento han destrozado bateas de mejillones y plataformas acuícolas. El Govern no descarta ampliar la partida de 10 millones de euros en ayudas o extender la declaración de zona catastrófica para paliar los daños en infraestructuras de riego.
“"Hacer los caminos de guarda es importantísimo estructuralmente para estar preparados. Pedimos que la Generalitat se ponga las pilas."




