Gestión pionera de la madera quemada en Paüls

Un nuevo modelo coordinado por administraciones y empresas forestales agiliza la limpieza de fincas afectadas por el incendio.

Imagen genérica de paisaje forestal quemado en el Baix Ebre con nuevos árboles plantados.
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Imagen genérica de paisaje forestal quemado en el Baix Ebre con nuevos árboles plantados.

Cuatro empresas forestales están retirando los árboles quemados por el incendio de Paüls (Baix Ebre) gracias a un modelo pionero de coordinación entre administraciones y propietarios.

Un total de cuatro empresas forestales se han encargado de la retirada de los árboles quemados a raíz del incendio que afectó Paüls, en el Baix Ebre, el verano pasado. Por primera vez, se ha implementado un modelo innovador donde las administraciones actúan como intermediarias para organizar la extracción de madera y dinamizar la gestión de las fincas afectadas. Esta iniciativa ha permitido diseñar doce lotes para hacer rentable la actuación para las empresas madereras y, al mismo tiempo, evitar a los agricultores el coste adicional de retirar la madera quemada.
Según ha destacado el ingeniero Jordi Galofré, de Gil Forestal, la coordinación entre las administraciones y los propietarios ha sido clave para poder intervenir en muchas parcelas. La gran fragmentación de la propiedad en el mosaico agrario ebrense hacía difícil localizar muchos de los titulares de las fincas afectadas por el incendio, que tuvo lugar el pasado julio.
El Departament d'Agricultura de la Generalitat, junto con los ayuntamientos de Paüls, Xerta, Alfara de Carles, Aldover y Tivenys, han colaborado con los más de 2.000 propietarios damnificados para organizar la extracción de madera quemada. Este modelo pionero ha facilitado una actuación más ordenada y eficiente, evitando el abandono de parcelas, el aumento del riesgo de erosión y problemas de plagas.
El objetivo principal era actuar en la mayoría de fincas posibles para prevenir la degradación del terreno, que afectó más de 3.300 hectáreas. Las administraciones han delimitado el área afectada en doce lotes, que se han repartido entre empresas forestales con la autorización de los propietarios. Cuatro empresas madereras ya están trabajando en estos lotes desde hace meses.
Eusebi Casanova, ingeniero forestal del Departament d'Agricultura, ha calificado los resultados de "más que satisfactorios", destacando que en otros incendios grandes con muchos propietarios se han encontrado "muchos problemas" para cortar la madera. Ha subrayado la necesidad de implicación municipal y la aceptación del reparto de los lotes por parte de los vecinos y empresas.
El alcalde de Paüls, Enric Adell, ha defendido la iniciativa como positiva para territorios con alta fragmentación de propiedad forestal, como las Terres de l'Ebre, ya que permite que la finca recupere las condiciones sin coste para los afectados. Genís Espinós, uno de los agricultores beneficiados, celebra la medida, que ahorra dinero a los agricultores y aplica la economía circular.
A pesar de los avances, algunos agricultores como Genís Espinós muestran inquietud por el ritmo de las actuaciones, reclamando un calendario claro para recuperar las fincas y priorizando la limpieza de los perímetros de los bancales cultivados ante el riesgo de incendio por la maleza acumulada.
La empresa Gil Forestal SL, de Peñarroya de Tastavins, limpia unas 200 hectáreas y aprovecha la madera, principalmente pinos blancos, para biomasa. El ingeniero Jordi Galofré explica que la madera quemada, una vez pierde la corteza, ya no es óptima para madera de sierra, pero sí para astilla y pellets para calderas industriales.
Además de la retirada de madera, los trabajos con maquinaria pesada generan una red de pistas y vías forestales que mejoran el acceso y facilitan futuras tareas de gestión y prevención de incendios.
Durante los trabajos, las empresas forestales extremen la precaución por la posible presencia de material bélico de la Guerra Civil española, habiendo encontrado restos de bombas de mortero que son retiradas por los Mossos d'Esquadra.
El alcalde de Paüls, Enric Adell, recuerda que la Generalitat aún debe ejecutar actuaciones en el monte público quemado, advirtiendo de la vulnerabilidad del terreno a la erosión y la necesidad de actuar antes de nuevos aguaceros.
También se cuestiona el sistema de compensaciones económicas para las zonas declaradas catastróficas, consideradas "un parche" insuficiente para agricultores como Genís Espinós, que reclama peritajes individualizados ante pérdidas importantes no cubiertas por los 10.000 euros de tope.