El tren procedente de Barcelona llegó a la estación de Tortosa a las once de la mañana con más de 50 minutos de demora, según la agencia ACN. Este incumplimiento horario provocó un nuevo aplazamiento de tres cuartos de hora en la salida del convoy en dirección a la capital catalana, lo que ha llevado a muchos usuarios habituales a optar por alternativas como el autobús o el coche.
“"Más vale llegar con retraso y bien, que no pase nada"
Esta situación de colapso se enmarca en una serie de incidentes recientes, incluyendo el accidente de Gelida y el de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), además de un incendio en la catenaria de Tortosa y una avería en la R-15 entre Flix y Ascó. La reanudación se produce después de que los maquinistas se negaran a operar los trenes hasta que se cumplieran las garantías de seguridad.
“"Hemos tocado fondo. Por lo tanto, una vez tocamos fondo, las cosas deben empezar a mejorar porque llevábamos unos días bastante complicados aquí en las Terres de l'Ebre"
La portavoz de Trens i Transports Dignes, Cinta Galiana, lamentó que la línea R-15, que conecta la Ribera d'Ebre y el Priorat con Barcelona, siga sin trenes y dependa exclusivamente de autobuses habilitados por Renfe. Galiana subrayó que esta es la línea “más conflictiva y con más problemas de Cataluña”, y añadió que los usuarios se sienten “catalanes de tercera”.
Los usuarios también critican que los anuncios de mejoras del Govern, como el servicio Avant con Barcelona, no satisfacen las necesidades, ya que no permiten llegar a la capital antes de las ocho de la mañana. Galiana insistió en la necesidad de “más inversión” en mantenimiento, renovación de convoyes y ampliación de servicios y frecuencias horarias.




