L'Ametlla de Mar recibe una Bandera Negra por contaminación

Ecologistas en Acción señala la falta de transparencia y gestión en un episodio de contaminación química en la costa tarraconense.

Imagen genérica de una playa contaminada con una bandera negra.
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Imagen genérica de una playa contaminada con una bandera negra.

La entidad Ecologistas en Acción ha otorgado una Bandera Negra a una playa de L'Ametlla de Mar, en Tarragona, por un episodio de contaminación química ocurrido el año pasado.

El informe anual ‘Banderas negras’ de Ecologistas en Acción ha señalado una playa de L'Ametlla de Mar, en la provincia de Tarragona, por un episodio de contaminación química que tuvo lugar el pasado 8 de agosto. Aunque no se registraron afectaciones directas a los bañistas, la falta de información sobre los análisis y la indefinición sobre el origen de la sustancia viscosa han generado preocupación y evidencian una gestión insuficiente.
La entidad ecologista destaca que este incidente no es aislado y se enmarca en una tendencia creciente de episodios contaminantes en el litoral de Tarragona. La Bandera Negra se concede no solo por el vertido, sino también por la insuficiente coordinación institucional, la falta de medidas preventivas y la escasa transparencia en la gestión de incidentes que afectan al dominio público marítimo-terrestre.
Como propuestas de mejora, Ecologistas en Acción reclama a la Agencia Catalana del Agua, la Agencia de Residuos de Cataluña y el Ayuntamiento de L'Ametlla de Mar la publicación completa de los análisis, el establecimiento de un protocolo de comunicación transparente, el refuerzo de la vigilancia marítima y la implementación de planes de prevención. También proponen una mesa de coordinación ambiental entre administraciones y grupos ecologistas.
Otros puntos del litoral catalán señalados incluyen la playa de la Paella de Torredembarra por extracciones de arena y vertidos, el litoral de Sant Adrià de Besòs y la ampliación del aeropuerto de El Prat, el Golfet de Palafrugell por degradación marina y las Montañas de Begur por presión urbanística. En contraste, se ha reconocido la restauración de las marismas de La Pletera, en L'Estartit.