Esta transformación ha implicado llenar los espacios con estanterías repletas de libros y revistas, tanto para niños como para adultos, todos ellos relacionados con la salud. El objetivo principal es concienciar sobre los efectos negativos del consumo desmedido de pantallas desde las primeras edades.
“"Este es nuestro granito de arena para que los niños vean como algo natural coger un libro y no coger la pantalla. Si todos nos lo creemos, al final quizás conseguiremos cambiar algo."
La directora de la línea de pediatría, Sònia Ponce, ha señalado que el problema del uso excesivo de dispositivos va más allá de la sala de espera, con niños que continúan utilizando los móviles incluso durante la consulta. Esta situación contribuye a problemas como retrasos en el desarrollo infantil y adicciones en adolescentes, contra los cuales se quiere luchar a través de la lectura.
Las bibliotecas Marcel·lí Domingo de Tortosa y Mercè Lleixà de Roquetes han colaborado cediendo un centenar de libros y revistas para estos nuevos espacios. Cada tres meses, los títulos disponibles se renovarán, siguiendo la temática del rincón del bienestar del servicio asistencial. La iniciativa se ha iniciado con las emociones como eje central.
Las bibliotecarias Irene Prades de Tortosa y Begonya Ferrer de Roquetes han destacado la selección 'cuidadosa y exhaustiva' de los libros, pensada para las necesidades lectoras de familias, niños y bebés de 0 a 3 años, subrayando la importancia de la lectura en el desarrollo cognitivo temprano. Este proyecto también busca atraer nuevos usuarios a las bibliotecas. Es importante recordar que los libros no se pueden sacar del centro, no se deben tocar en caso de fiebre y se debe utilizar gel hidroalcohólico para mantenerlos limpios.
Desde la línea pediátrica, se enfatiza que el uso abusivo de dispositivos puede afectar el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños, haciendo necesaria una pedagogía que promueva un uso saludable. Las concejalas de Salud de Tortosa, Sònia Rupérez, y de Servicios a las Personas de Roquetes, Cinta Garcia, han añadido que los 'Espacios sin pantallas' quieren ofrecer momentos de 'paz y calma' a los niños mientras esperan, convirtiendo el centro en un entorno más humano y participativo.




