Tortosa transforma su centro con el derribo del puente del ferrocarril y nuevos espacios
La demolición de la antigua estructura ferroviaria da paso a una gran zona verde y un aparcamiento provisional de 284 plazas en el corazón de la ciudad.
Por Núria Font Casas
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Imagen genérica de un espacio urbano en transformación con zonas verdes y aparcamiento.
El centro de Tortosa experimenta una profunda renovación con la demolición del antiguo puente del ferrocarril, una actuación que culminará en los próximos días y que abrirá un nuevo espacio con zonas verdes y un gran aparcamiento provisional.
La recuperación de los antiguos terrenos de Renfe y el derribo del antiguo puente del ferrocarril, conocido como el pont Roig, ponen fin a una barrera arquitectónica histórica que separaba los barrios del Eixample y el Temple. Esta transformación generará una amplia apertura en el corazón de la ciudad, que incluirá un espacio verde y un segundo aparcamiento provisional con 284 plazas para coches y motos, además de un vial para vehículos de emergencias.
Las obras, iniciadas en diciembre, han implicado la nivelación de la superficie y el vaciado del talud del antiguo puente. Actualmente, se están retirando los muros de las calles Ronda Reus y Ronda Docs, y se prevé la demolición final del talud que cerraba el espacio en la avenida Generalitat. Estas actuaciones, que han conllevado afectaciones al tráfico, se espera que estén finalizadas en junio, después de que la empresa adjudicataria, Also Casals, solicitara una prórroga de dos meses debido a las condiciones meteorológicas adversas.
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"Es necesario hacerlo de esta manera y se deben seguir todas las indicaciones de la Policía Local en los momentos de los trabajos."
La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha pedido comprensión a la ciudadanía por las molestias ocasionadas, subrayando la importancia de estas obras para el futuro de la ciudad. El teniente de alcalde, Jordi Jordan, ha destacado que el proyecto, con una inversión de 400.892 euros, ha sido modificado por el actual equipo de gobierno para incluir una zona ajardinada y ampliar el ámbito de actuación en más de 10.300 metros cuadrados, con la voluntad de integrar y reordenar mejor este nuevo espacio.
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"Se creará un espacio diáfano en el centro de la ciudad, que transformará Tortosa, que unirá, coserá el Eixample con el Temple y dará respuesta a una de las principales demandas y problemáticas de la ciudad, como es la necesidad de aparcamientos, también de zonas verdes, para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y potenciar nuestro comercio pequeño y mediano."
Para garantizar la rotación de vehículos y evitar la saturación, el Ayuntamiento de Tortosa tiene previsto que los nuevos aparcamientos sean de pago, aunque la fórmula exacta aún se está valorando y no será 'exactamente como la zona azul'. Esta medida busca optimizar el uso de las plazas disponibles y dinamizar el comercio local.