El Servicio de Hombres del Baix Empordà atiende a más jóvenes para prevenir violencias

El servicio, pionero en la prevención de violencias machistas desde la igualdad, observa un aumento de participantes jóvenes, aunque el perfil mayoritario sigue siendo hombres de mediana edad.

Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio, simbolizando apoyo.
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Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio, simbolizando apoyo.

El Servicio de Hombres del Consell Comarcal del Baix Empordà, una iniciativa pionera en la prevención de violencias desde la igualdad, está observando un incremento en la atención a usuarios jóvenes.

A pesar de esta tendencia, el perfil predominante sigue siendo el de hombres de entre 36 y 50 años. Estos a menudo se encuentran en etapas vitales marcadas por la crianza de los hijos, procesos de separación o la necesidad de redefinir sus relaciones de pareja. Estos hombres expresan la voluntad de cambiar su situación y están dispuestos a trabajar en ello.

"Son hombres que dicen 'no puedo seguir viviendo así' y deciden abrirse y trabajarlo."

un educador social del Servicio
El servicio se puso en marcha a principios de 2024 con el objetivo de atender y sensibilizar a los hombres en relación con la violencia machista, promoviendo a la vez una sociedad más igualitaria y corresponsable. Actualmente, combina dos líneas de trabajo: una terapéutica, centrada en procesos personales profundos como traumas o patrones de conducta, y otra socioeducativa, que ofrece herramientas para mejorar las relaciones y el bienestar cotidiano.
Los casos atendidos son variados, incluyendo conflictos de pareja, separaciones, dificultades en la crianza o malestares cronificados que, en algunos casos, se han intentado paliar con consumos. También se abordan situaciones vinculadas a diferentes grados de violencia machista, desde la verbal hasta la física. El objetivo es ayudar a los hombres a establecer relaciones más saludables.
Uno de los principales retos del servicio es romper el estigma asociado a pedir ayuda. Según la coordinadora del servicio, los hombres a menudo no se sienten interpelados a buscar apoyo, a diferencia de las mujeres, donde este aspecto ya está más normalizado. El balance de los dos primeros años de funcionamiento es muy positivo, con una afluencia de casos superior a la esperada, especialmente en temas de crianza.

"Los hombres a menudo no se sienten interpelados a pedir apoyo. Es necesario que entiendan que pueden necesitarlo y que no deben avergonzarse."

la coordinadora del servicio · psicóloga
La creación del servicio responde a una reflexión colectiva ante los datos de violencia machista, que mostraban que las cifras de atención a mujeres víctimas no disminuían. Profesionales de diversos ámbitos coincidieron en la necesidad de intervenir también con los hombres para abordar sus necesidades y ayudarles a mejorar su calidad de vida.