Las tareas se han retrasado debido a que las lluvias posteriores al temporal mantuvieron la arena demasiado húmeda para operar con seguridad. Con el terreno finalmente seco, los operarios de Calonge i Sant Antoni han activado la maquinaria pesada en el litoral.
La intervención incluye la retirada de cañas, residuos y arena desplazada. Tras la fase inicial, una cribadora repasará la superficie para recoger los restos más pequeños y dejar las playas del Baix Empordà en condiciones óptimas para el uso público.
El coste total de las reparaciones se estima en unos 200.000 euros. Esta inversión cubre los daños en el paseo, las playas y diversos caminos rurales y rieras afectados por el paso del temporal Harry.
Con estas actuaciones, el municipio busca garantizar la seguridad y recuperar la normalidad en la fachada marítima antes de que comience la temporada turística, facilitando el acceso a los negocios locales.




