La comarca del Baix Empordà ha registrado un aumento significativo en la formalización de contratos de alquiler durante el primer trimestre del año 2026. Las cifras apuntan a un incremento cercano al 10 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, marcando un cambio de tendencia positivo.
Municipios como Sant Feliu de Guíxols, Calonge i Sant Antoni y Torroella de Montgrí encabezan este crecimiento. Otras localidades como Palafrugell y Palamós también muestran una evolución positiva, aunque con un ritmo más moderado.
A nivel de demarcación de Girona, el aumento de los contratos de alquiler se sitúa también alrededor del 10 por ciento, uno de los incrementos más destacados en Cataluña. Esta mejora rompe con la tendencia de caída observada durante el año anterior, si bien el volumen total todavía se encuentra por debajo de los niveles históricos.
En cuanto a los precios, la evolución no es homogénea. Mientras algunos municipios experimentan incrementos, otros presentan descensos, lo que sugiere que el aumento en el número de contratos no se traduce necesariamente en un encarecimiento generalizado del coste del alquiler.
Los contratos de alquiler de temporada, por su parte, han experimentado una disminución, siendo la caída en la demarcación de Girona más contenida que en otras zonas de Cataluña.
El Col·legi d’Agents de la Propietat Immobiliària de Girona ha valorado positivamente este cambio de tendencia. No obstante, la entidad señala que el mercado continúa sufriendo una falta de viviendas disponibles y reclama un marco legal estable para fomentar la incorporación de más oferta al mercado del alquiler, considerando que un trimestre de recuperación no soluciona un problema estructural.




