Esta iniciativa, que cuenta con un presupuesto de cerca de 3 millones de euros, está cofinanciada por la Fundación Biodiversidad a través de los fondos europeos NextGenerationEU. El nuevo modelo busca sustituir el drenaje tradicional por un sistema de 'territorio esponja' que retenga el agua temporalmente, mejorando la biodiversidad del río Ter.
Desde octubre de 2022, se han realizado intervenciones en municipios como Gualta, Ullà y Torroella de Montgrí. Las actuaciones han incluido la renaturalización de cauces y la retirada de especies invasoras. Según la Universidad de Girona, este enfoque permite gestionar simultáneamente la sequía y las inundaciones.
“"Se trata de afrontar conjuntamente dos fenómenos propios del clima mediterráneo, como son la sequía y las inundaciones, dos caras de una misma realidad."
Aunque el sistema ya ha sido probado con éxito en Ullà, el proyecto ha generado dudas entre algunos vecinos sobre el mantenimiento de las infraestructuras verdes. La Diputación de Girona y el Consorcio del Ter defienden que los beneficios en seguridad y medio ambiente son prioritarios.




