Esta apertura forma parte de la ampliación del servicio en la provincia de Girona, que ya cuenta con 10 espacios de este tipo tras la incorporación de cinco nuevas unidades. El proyecto responde a la creciente necesidad de reforzar la atención terapéutica y educativa para alumnos con necesidades especiales.
Las aulas funcionan con grupos reducidos y equipos mixtos formados por docentes y profesionales de la salud mental. El enfoque se centra en la regulación emocional y el desarrollo de habilidades sociales, permitiendo un seguimiento mucho más estrecho que en una clase convencional.
Hasta la fecha, estas unidades han atendido a cerca de 50 estudiantes en toda la demarcación, duplicando las cifras del año pasado. El objetivo final es que los alumnos puedan reincorporarse de forma progresiva a sus clases ordinarias tras recibir este apoyo especializado.




