El fuego, declarado el viernes en la Bisbal d'Empordà, ha afectado ya 2.300 hectáreas de masa forestal y ha obligado a confinar siete municipios de la zona, afectando aproximadamente a 9.700 personas. La Unidad Militar de Emergencias (UME) se ha incorporado a las tareas de extinción durante la noche, con un centenar de efectivos instalados en Corçà.
Hacia la medianoche, el flanco izquierdo del fuego se acercó a Calonge, afectando varias casas y jardines de la urbanización de Cabanyes. Un vecino relató a 3CatInfo que su casa estaba ardiendo y tuvieron que marcharse sin recibir ninguna alerta de evacuación.
La prioridad de los Bomberos durante la noche ha sido estabilizar el flanco derecho, en el lado de Santa Cristina d'Aro, para evitar que avanzara hacia zonas urbanizadas y para prevenir que la brisa marina, que se espera por la tarde, pudiera intensificar el fuego, con un potencial de 30.000 hectáreas afectadas.
También se ha trabajado para controlar dos tercios del flanco izquierdo, delimitado por el triángulo entre la Bisbal d'Empordà, Palafrugell y Palamós. Los cambios de viento entre la tramontana y la brisa marina dificultaron las tareas de extinción durante la tarde del viernes.
El confinamiento de siete municipios del Baix Empordà, que incluye la Bisbal d'Empordà, Calonge i Sant Antoni, Castell d'Aro, Platja d'Aro i s'Agaró, Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura, Forallac, Llagostera y Santa Cristina d'Aro, continúa vigente.




