El proyecto, conocido como PimCat e impulsado por el Consorci Sanitari i Social de Catalunya, busca optimizar la gestión de los recursos farmacéuticos. Esta iniciativa permite que los servicios de farmacia publiquen los fármacos que prevén no utilizar antes de que caduquen, facilitando que otros centros puedan solicitarlos y aprovecharlos.
El gasto anual en medicamentos caducados en los servicios de farmacia hospitalaria se estima en unos 4 millones de euros en todo el territorio. Este volumen no solo supone una pérdida económica relevante, sino que también genera un impacto medioambiental significativo debido a los procesos necesarios para su retirada y eliminación controlada.
Tras la firma del convenio el pasado 12 de marzo, los centros participantes han realizado sesiones de formación interna para el personal sanitario. El objetivo es mejorar la eficiencia en la gestión de las alertas de caducidad y fomentar un uso más racional de los recursos disponibles.
Esta medida se enmarca en las políticas de sostenibilidad del Departament de Salut, con el apoyo de la Direcció General d'Ordenació i Regulació Sanitària y la financiación del Fons d'Ús Racional del Medicament. Actualmente, el sistema da cobertura a 32 centros sanitarios de toda Catalunya.




