El primero de los proyectos se centra específicamente en la protección del casco urbano ante las crecidas repentinas del río Daró. Este fenómeno, agravado por la crisis climática y la mayor intensidad de las lluvias, requiere una intervención urgente para garantizar la seguridad de los vecinos de la Bisbal d'Empordà.
“"El objetivo es aumentar la seguridad de las zonas habitadas y reducir el riesgo de inundaciones en diferentes puntos de la trama urbana."
Por otro lado, el segundo convenio pone el foco en la reforma de la vialidad bajo criterios de sostenibilidad. Esta actuación, que priorizará a los peatones en el espacio público, entrará pronto en fase de licitación con la intención de que los trabajos finalicen a mediados de 2027.




