El actual escenario de incertidumbre global amenaza directamente a las compañías de la comarca que dependen de las importaciones. Según las previsiones, las alteraciones en las rutas comerciales podrían derivar en retrasos significativos y dificultades de suministro.
“"El aumento del precio de los carburantes puede encarecer el transporte y la logística, lo que repercute en los costes de producción."
Este incremento de costes podría trasladarse al precio final, afectando al consumo local. Sin embargo, el turismo podría verse beneficiado al ser el Baix Empordà un destino seguro para viajeros que evitan trayectos largos.




