El temporal Harry, una fuerte borrasca de levante que azotó la costa catalana a principios de febrero de 2026, dejó imágenes de destrozos en el municipio de Torroella de Montgrí. Las afectaciones se concentraron principalmente en la zona costera y en algunas infraestructuras viarias.
Las autoridades locales, encabezadas por el Ayuntamiento de Torroella de Montgrí, activaron los protocolos de emergencia inmediatamente después del paso de la tormenta para evaluar el alcance de los desperfectos e iniciar las tareas de limpieza y reparación. Se puso especial énfasis en la seguridad de las zonas más expuestas al fuerte oleaje.
Este episodio meteorológico se sumó a otros incidentes recientes en la comarca del Baix Empordà, subrayando la vulnerabilidad de la zona ante las borrascas intensas. La prioridad inmediata de la administración fue restablecer la normalidad y cuantificar las pérdidas económicas para solicitar ayudas a las administraciones superiores.




