Desde que asumió la dirección del negocio familiar a mediados de la década de los setenta, Parera lideró la expansión de la compañía con proyectos emblemáticos. Entre sus hitos destacan la creación del camping Platja Brava en Pals y el desarrollo de un campo de golf en las Serres de Pals.
Su trayectoria empresarial continuó el legado de una familia con profundas raíces en el territorio, iniciada por su bisabuelo Pere Coll i Rigau. La saga familiar logró combinar con éxito la actividad agraria con la promoción de apartamentos turísticos y el primer campo de golf de la Costa Brava.
Además de su faceta económica, Parera estuvo muy vinculado a la preservación del entorno y la cultura local. Fue promotor de la Fundación Catalana Begur Cuba y participó en la gestión de espacios naturales protegidos como las Basses d'en Coll y el Parque Natural del Cap de Creus.




