El proyecto combina la gestión ambiental con la participación ciudadana para proteger este enclave de la Costa Brava. Cuenta con el apoyo de la Generalitat de Catalunya y los municipios de Begur, Palafrugell, Pals y Regencós, además de financiación del Fondo del Patrimonio Natural.
“"Queremos que la ciudadanía no sea solo espectadora, sino protagonista. La protección del territorio es una responsabilidad compartida."
Entre las diez acciones previstas destaca la erradicación de especies invasoras como la uña de gato y la restauración de zonas degradadas. En el mar, se monitorizarán las praderas de posidonia y se retirarán residuos plásticos y redes de pesca abandonadas para preservar la fauna marina.




