Las intensas precipitaciones, que alcanzaron los 220 litros en Palafrugell, causaron el desbordamiento de la riera Aubí, anegando la planta que asiste a Palamós, Calonge y otros municipios vecinos.
Debido a los daños, la instalación solo ejecuta procesos básicos de filtrado antes de verter el agua a gran profundidad. Se espera que la normalidad operativa se recupere este verano, una vez finalicen las reparaciones técnicas.
“"Admito que no es la solución ideal pero los controles indican una calidad buena en diversos puntos."




