Pueblos desaparecidos de la Costa Brava: historias de cambios territoriales

La Costa Brava esconde curiosidades históricas con municipios que ya no existen como entidades independientes.

Vista aérea de la costa de la Costa Brava con acantilados y calas.
IA

Vista aérea de la costa de la Costa Brava con acantilados y calas.

La Costa Brava, conocida por sus playas y calas, también tiene una historia de cambios territoriales, con pueblos que han dejado de existir como municipios independientes.

La Costa Brava, un tramo litoral de 214 kilómetros que se extiende desde Blanes hasta Portbou, es un destino turístico popular por sus numerosas calas y pueblos pintorescos. Este 2025, 27 playas de la provincia han obtenido la bandera azul, reconociendo su calidad ambiental, seguridad y servicios.
Más allá de las playas, la Costa Brava ofrece espacios naturales como los parques del Cap de Creus, los Aiguamolls de l’Empordà y el Montgrí, las Illes Medes y el Baix Ter. Sin embargo, la historia de esta franja costera también revela cambios territoriales significativos, con antiguos municipios que ya no existen como entidades separadas.
Municipios como Castell d’Empordà y Fonteta desaparecieron del censo hace décadas. Castell d’Empordà, que llegó a tener 200 habitantes a mediados del siglo XIX y tiene orígenes romanos, se convirtió en una entidad poblacional de la Bisbal d'Empordà en 1972. Por su parte, Fonteta, junto con Vulpellac y Peratallada, formaron el municipio de Forallac en 1977 en el Baix Empordà.
Un caso particular es el de Peratallada, que aunque es conocido, en realidad es una villa dentro de Forallac. Otros ejemplos incluyen Sant Joan de Palamós, que se incorporó a Palamós en 1942, y Casavells, que dejó de ser independiente en 1969 para integrarse en Corçà con los núcleos de Cassà de Pelràs y Matajudaica.
También ha habido casos de independencia, como la segregación de Sant Julià del Llor i Bonmatí de Amer (la Selva) en 1983. Estas modificaciones administrativas son comunes en Cataluña, como la reciente creación del Lluçanès en 2023 o la incorporación de Aiguafreda al Bages (antes Vallès Oriental) en julio de este año.