El municipio de Begur, conocido por sus calas y paisajes privilegiados, será el escenario de las nuevas aventuras de Masferrer. El presentador se dejará cautivar por unos vecinos que mantienen un espíritu juguetón y vivo, que ellos mismos definen como “100% bacanard”.
En Palafrugell y sus alrededores nos decían que aquí vivíamos los bacanards de Begur, los cortos de entendimiento.
Entre los momentos más destacados del episodio, se encuentra la escena en la que Quim Masferrer aceptará el desafío de Leila y se meterá en el agua congelada para bañarse con el resto de “sirenas” del pueblo. El presentador se quejará de que el agua está a 12 grados, pero cumplirá el reto.
Durante su estancia, Masferrer también conocerá a Carlus, un vigilante que patrulla el pueblo con un silbato de policía, y a Ernest, con quien hablará de las ventajas de unas escaleras que, según él, deberían tener “reconocimiento mundial”. También se encontrará con la pareja de jubilados Rosa y Rogeli, y con Riqui, quien lidera una actividad infantil para reconectar con la naturaleza.
La visita a Begur culminará con una salida del sol “inolvidable” junto a un grupo de excursionistas y el “bautizo” en la barca del último pescador del pueblo. La audiencia espera que el episodio supere el récord de la semana pasada, cuando la visita a Brunyola alcanzó un 24,6% de cuota de pantalla y 436.000 telespectadores de media.




