La regulación que entrará en vigor en 2028 limita a 10 el número de pisos turísticos por cada 100 habitantes. En la comarca, siete municipios exceden este ratio. Pals presenta la situación más compleja, con 55 viviendas por cada centenar de vecinos, lo que obligará a reducir su parque de 1.419 a solo 255 licencias.
Begur también deberá realizar un ajuste importante, bajando de los 1.171 pisos actuales a 428. Localidades como Torroella de Montgrí, Calonge i Sant Antoni y Castell d'Aro, Platja d'Aro i S'Agaró deberán reducir su oferta prácticamente a la mitad para cumplir con la normativa.
Aquellos municipios que no cumplan con el límite en 2028 no podrán otorgar nuevas licencias ni prorrogar las existentes, que tienen una vigencia de cinco años desde la aprobación del decreto en 2023.




