La actuación de la cantante del Baix Empordà llega en un momento dulce de su trayectoria, semanas después de alzarse con el premio Goya a la mejor canción original. El concierto en la capital gala sirvió para reivindicar su propuesta artística, que navega entre el folclore, el jazz y el flamenco.
Ante cientos de espectadores, la artista ofreció un recorrido por su universo musical, combinando temas recientes con éxitos consolidados. La respuesta del público parisino fue unánime, con ovaciones cerradas que celebraron la capacidad expresiva y la técnica vocal de la compositora catalana.
Pisar las tablas del Olympia supone un hito para cualquier músico internacional. Con este recital, Sílvia Pérez Cruz sigue ampliando su agenda de compromisos en el extranjero, llevando su sello personal desde Palafrugell hasta los centros culturales más importantes de Europa.




