La acción, organizada por un centro de buceo local, se ha centrado en las zonas cercanas a la desembocadura de la riera. Los voluntarios han extraído diversos tipos de desechos, desde latas y plásticos hasta redes de pesca y una gran cantidad de toallitas húmedas, que se acumulan en el fondo marino debido a las corrientes y la acción humana.
La campaña tiene como objetivo principal sensibilizar a la ciudadanía sobre la gestión de los residuos domésticos. Según los responsables de la iniciativa, las toallitas higiénicas representan un problema medioambiental grave, ya que tardan décadas en descomponerse y se fragmentan en microplásticos que se introducen en la cadena alimentaria marina.
“"Debemos hacer una reflexión sobre el uso de las toallitas y sobre cómo debemos gestionarlas."
El año pasado, esta misma iniciativa permitió retirar cerca de 300 kilos de toallitas del fondo marino. Los organizadores esperan que los datos de este año sirvan para poner de manifiesto la necesidad de un cambio en los hábitos de consumo y gestión de residuos para preservar la salud del litoral de la Costa Brava.




