Las obras de modernización de los sistemas de regadío, financiadas con fondos europeos y que afectan a 14 municipios del Empordà, han permitido el descubrimiento de nueve áreas de excavación no contempladas previamente. El hallazgo más significativo se ubica al noroeste del asentamiento ibérico de l'Illa d'en Reixac, en una zona de aproximadamente una hectárea y media dentro del antiguo estanque.
Los restos al descubierto corresponden a hábitats y estructuras de la primera Edad del Hierro y de la época ibérica. Hasta ahora, se consideraba que esta zona no tenía actividad humana, pero los hallazgos sugieren que los espacios habitados se extendían más allá de los núcleos conocidos como el Puig de Sant Andreu y l'Illa d'en Reixac. Esto conlleva una revisión de la visión sobre el poblamiento, el estanque, los espacios productivos y las vías de comunicación del territorio.
Entre los descubrimientos destaca la documentación completa de un fondo de cabaña de la primera Edad del Hierro. Aunque ya se habían encontrado restos de este periodo en otros emplazamientos cercanos, es la primera vez que una estructura de este tipo se documenta íntegramente en el entorno de Ullastret con metodología arqueológica moderna. Este hallazgo aporta información valiosa sobre las primeras ocupaciones humanas que precedieron la consolidación de la ciudad ibérica.
Los materiales encontrados, tanto de la primera Edad del Hierro como de la época ibérica, se están depositando provisionalmente en la sede de Ullastret del MAC y serán objeto de estudio dentro de un proyecto cuatrienal centrado en las puertas y sistemas de acceso a la ciudad ibérica.
Las intervenciones arqueológicas también han documentado yacimientos en otros municipios del Empordà. En Llabià se ha localizado un espacio funerario y de hábitat altomedieval. En La Tallada d'Empordà, se han identificado yacimientos con presencia humana continuada desde el neolítico final hasta época moderna. En Bellcaire d'Empordà destacan un gran silo altomedieval y dos hornos de cal del siglo XVII. Finalmente, en L'Escala se han excavado dos nuevas áreas en el entorno de la ciudad romana de Empúries.
Este programa de intervenciones arqueológicas, vinculado a proyectos de mejora del regadío, pone de manifiesto la importancia de la arqueología preventiva y su utilidad social. La buena coordinación entre los promotores de las obras, los equipos arqueológicos y las administraciones ha permitido compatibilizar la protección del patrimonio cultural con el desarrollo de infraestructuras necesarias para el sector agrario, demostrando que la arqueología puede ser una parte integral de los proyectos.




