Tras el bullicio de las comparsas, el Empordà se reúne alrededor de los fogones. Este martes, el aroma de la sopa ha llenado el núcleo de Verges, mientras que en Albons se cocinaba el arroz bajo la atenta mirada de los expertos locales en estas recetas ancestrales.
Estas comidas multitudinarias, con raíces que se remontan posiblemente a la Edad Media, servían originalmente como un gesto de los señores feudales hacia el pueblo. Hoy en día, la tradición persiste como un acto de identidad y memoria colectiva en la comarca del Baix Empordà.
La participación ciudadana es la clave del éxito de estas jornadas, donde los vecinos colaboran activamente en la elaboración de los platos, transformando las plazas en grandes comedores al aire libre para reafirmar sus vínculos comunitarios.




