Esta propuesta, impulsada por Sostre Cívic, tiene como objetivo fomentar un envejecimiento activo, el apoyo mutuo entre residentes y garantizar la estabilidad residencial. La previsión es que los primeros socios puedan instalarse en el edificio antes de que finalice el año.
El edificio reformado, situado a solo cinco minutos del centro de Sant Feliu de Guíxols, dispone de 31 unidades de convivencia que acogerán un total de 40 personas. Estos futuros residentes han participado activamente en el desarrollo del proyecto desde sus inicios, según ha explicado la presidenta del grupo impulsor de Walden XXI.
Más allá de las viviendas privadas, el complejo incluye diversas zonas comunes diseñadas para promover la vida comunitaria, como un comedor, un espacio de día, varias terrazas y áreas dedicadas a la realización de talleres. La filosofía del proyecto es mantener la independencia individual sin renunciar al fuerte sentimiento de comunidad que ha guiado la creación de Walden XXI.
“"Esta iniciativa es un proyecto referente en Cataluña. Celebramos que se haya desarrollado en Sant Feliu, por ello, desde el consistorio se ha colaborado desde el primer momento para que fuera viable."
El proyecto Walden XXI se alinea con otras iniciativas municipales en Sant Feliu de Guíxols, como la transformación de la antigua fábrica Trashler en viviendas de alquiler asequible. Esta necesidad de impulsar nuevos proyectos de vivienda es crucial para la ciudad, que dispone de pocas zonas para nuevas urbanizaciones y requiere la rehabilitación de edificios existentes.




