La alerta fue dada por una vecina que detectó la presencia de los animales desorientados y contactó con el teléfono de emergencias. Su acción activó un protocolo que culminó con el regreso de los cetáceos a su hábitat natural.
La intervención contó con la participación de dos jóvenes del municipio y una agente de los Mossos d'Esquadra, quienes entraron al agua para asistir a los delfines. Siguiendo las indicaciones recibidas por parte de servicios especializados en fauna marina, lograron guiar a los animales mar adentro con un pequeño impulso.
Los expertos consultados confirmaron que los delfines no presentaban ningún signo de enfermedad, sugiriendo que su presencia tan cerca de la costa se debía probablemente a una desorientación. La actuación se llevó a cabo con rapidez y siguiendo el protocolo establecido para garantizar el bienestar de los animales.
Las autoridades locales recuerdan la importancia de avisar siempre al teléfono de emergencias ante la presencia de animales marinos en dificultades, con el fin de activar los servicios especializados y evitar riesgos tanto para los animales como para las personas.




