Los trabajos realizados por la compañía eléctrica han consistido en desmantelar cerca de 830 metros de cableado aéreo y retirar varios soportes de madera, hormigón y metálicos que cruzaban la zona protegida del Montgrí, las islas Medes y el Baix Ter.
El nuevo trazado se ha ejecutado aprovechando los caminos rurales existentes y llega hasta la cima de Torre Moratxa, un punto clave donde se alimentan repetidores de televisión y telefonía. Esta mejora beneficia indirectamente a los vecinos de L'Estartit, ya que refuerza el suministro eléctrico y evita cortes en caso de climatología adversa.
Además del soterramiento, Endesa ha construido un nuevo centro de transformación en Torre Ponsa. Este equipamiento incorpora tecnología avanzada y un diseño integrado en el medio natural, ofreciendo aparatos más seguros para los técnicos y reduciendo la necesidad de mantenimiento.
La actuación, con un coste cercano a los 400.000 euros, forma parte del plan de mejora de la red eléctrica en las comarcas de Girona y el Baix Empordà. La nueva línea se ha interconectado con otras redes, creando un anillo eléctrico que garantiza la continuidad del servicio incluso durante averías o tareas de mantenimiento.




