La instalación, que se gestionará mediante una concesión a 20 años, se sitúa en el kilómetro 48 de la C-32 en sentido norte y tiene un valor estimado de 22,65 millones de euros de negocio. Este proyecto es la primera implantación del Plan de Despliegue de estaciones de recarga de vehículos eléctricos en la red de carreteras de la Generalitat, enmarcado dentro del Plan de Impulso al Vehículo Eléctrico 2025-2030 (PIVE).
El objetivo es acelerar la transición hacia una movilidad descarbonizada y favorecer la penetración del vehículo eléctrico. CIMALSA prevé desplegar gradualmente este tipo de infraestructura en las áreas de servicio que gestione.
Como condición especial de ejecución, el adjudicatario deberá acreditar anualmente que la totalidad de la energía eléctrica suministrada procede de fuentes 100% renovables. Los ingresos previstos por CIMALSA se componen de un canon fijo anual y un canon variable por kWh de energía suministrada.
La instalación se gestionará de forma segregada del resto de servicios del área de servicio por un operador especializado en puntos de recarga. El contrato tendrá una duración de 20 años y se establece un período de carencia de 18 meses para llevar a cabo la ejecución de las obras, la legalización y la puesta en marcha.




