El ajuste planteado por la compañía neerlandesa afecta al 60% de los 197 trabajadores de la fábrica del Baix Llobregat. Según fuentes sindicales, la medida se centra exclusivamente en el área productiva, lo que dejaría la instalación prácticamente sin actividad de fabricación. Esta planta fue adquirida por Akzo Nobel a finales de 2020, cuando compró la histórica Industrias Titán a la familia Folch-Rusiñol.
“"No aceptamos que una multinacional que recibió ayudas directas del Govern de la Generalitat y que mantiene beneficios millonarios acabe despidiendo sin causa."
El sindicato co.bas denuncia que el ERE carece de justificación económica, ya que la planta ha registrado una producción récord en los últimos meses, incluyendo turnos de noche y horas extras. Los representantes de los trabajadores sospechan que la intención real de la multinacional es deslocalizar la producción hacia Europa del Este y reprimir la actividad sindical de la planta de El Prat.
En los últimos años, Akzo Nobel ha recibido 2,1 millones de euros en subvenciones de la Generalitat de Catalunya. A pesar de haber invertido 11 millones de euros en la modernización de la maquinaria de la marca Titanlux en 2025, el futuro de la producción de esmaltes sintéticos en Cataluña queda ahora en una situación de extrema incertidumbre.




