Esta iniciativa, que abarca más de 200.000 hectáreas con actuaciones previstas en unas 34.000, representa un cambio significativo en el abordaje de la prevención y gestión forestal. La consejera de Interior, y el consejero de Agricultura, detallaron hoy esta estrategia a largo plazo, que ya ha comenzado a implementarse en cinco ejes prioritarios: Igualada-Martorell-Santa Coloma de Cervelló, Perafita-Manresa, Girona-Celrà, Argentona-La Roca y Rasquera-Perelló.
El plan, con un presupuesto mínimo de 36,8 millones de euros, incluye el refuerzo del Grupo Especial de Prevención de Incendios Forestales (GEPIF) y la duplicación de recursos para las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF). Además, se potenciará la recuperación de zonas de cultivo y el impulso de la ganadería extensiva, medidas clave para actuar como cortafuegos naturales y reducir la continuidad del combustible forestal.
“"El territorio catalán no está lo bastante preparado para el nuevo contexto de cambio climático y los megaincendios."
La estrategia se basa en un diagnóstico que subraya la vulnerabilidad del territorio ante los nuevos tipos de incendios y las condiciones climáticas adversas. Los ejes de confinamiento, definidos con el Grupo de Actuaciones Forestales (GRAFO) de los Bomberos, buscan frenar el avance del fuego y proteger a una población estimada de 850.000 personas en unas dos millones de hectáreas.
Las actuaciones se dividen en tres niveles: franjas de protección para núcleos habitados (con un 75% del territorio ya cubierto), perímetros de protección prioritaria (con 34 delimitados y dos nuevos proyectos en Les Gavarres y Montmell-Pontons-Mediona), y los mencionados ejes de confinamiento. Ya se han licitado actuaciones por 2,85 millones de euros en 700 hectáreas, y cerca de un millón de euros más están pendientes de licitación en 195 hectáreas adicionales.




