Cataluña supera el millar de fosas de la Guerra Civil y el franquismo documentadas

La búsqueda de desaparecidos se intensifica, con más de mil fosas localizadas y 140 exhumadas hasta ahora, incluyendo la de Abrera.

Imagen genérica de una excavación arqueológica con restos humanos en una fosa común.
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Imagen genérica de una excavación arqueológica con restos humanos en una fosa común.

Cataluña ha superado el millar de fosas comunes documentadas de la Guerra Civil y el franquismo, 90 años después del inicio del conflicto, con el objetivo de dignificar a las víctimas y devolver los restos a sus familiares.

En el último año, el mapa elaborado por la Dirección General de Memoria Democrática del Departamento de Justicia ha incorporado una cuarentena de nuevos puntos, principalmente en las zonas de combate del Segre y del Ebro. Estos lugares podrían contener restos de muertos en batalla, hospitales de campaña, asesinados en la retaguardia o fusilados por la dictadura franquista.

"Es una cifra bastante increíble, teniendo en cuenta que en el año 2003 o 2004, cuando solo se habían documentado 17, se pensaba que esto se resolvería en un santiamén."

Juli Cuéllar · Historiador
La cifra de fosas comenzó a crecer exponencialmente a partir de 2017, con la implementación del primer plan de búsqueda sistemática por parte de la Generalitat. Aunque se han documentado más de mil fosas, se calcula que solo se podrá intervenir en la mitad, ya que muchas han desaparecido, han sido edificadas, vandalizadas o los restos fueron trasladados al Valle de los Caídos (actualmente el Valle de Cuelgamuros) durante la dictadura, según Francesc Xavier Menéndez, director general de Memoria Democrática.
La labor de exhumación, iniciada por la Generalitat republicana durante la misma Guerra Civil, se ha acelerado en los últimos nueve años, con 113 fosas destapadas, 60 de ellas entre 2023 y 2025. Se han realizado intervenciones en localidades como Ascó, Miravet, Gandesa, Ullastrell, la Bisbal de Montsant, Castellnou de Bages, Artesa de Segre y Abrera. Actualmente, se excavan fosas diariamente, a menudo de forma simultánea.
La prioridad en las excavaciones se basa en la localización y documentación de las fosas, el riesgo de desaparición y, crucialmente, la disponibilidad de muestras de ADN de familiares para cruzar con los restos. Un ejemplo de esta priorización es la excavación de la fosa de represión de Abrera, donde se han recuperado 15 cuerpos de represaliados por el franquismo a finales de 2025. El objetivo es devolver estos restos a sus familias, como se hizo el año pasado con el soldado republicano Julio Lizana, enterrado en el cementerio de Claravalls (Urgell) 87 años después de su muerte.