El aislamiento térmico sin obras gana terreno para frenar el gasto energético

Sistemas insuflados en fachadas y techos permiten ahorrar un 30% de energía sin necesidad de reformas.

Detalle de una máquina insuflando material aislante en una pared de una vivienda.
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Detalle de una máquina insuflando material aislante en una pared de una vivienda.

Las familias de Cervelló y el Baix Llobregat apuestan este febrero por mejorar el aislamiento de sus viviendas para reducir el impacto de las facturas energéticas invernales.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) advierte que una vivienda mal aislada pierde casi un tercio de su calor por muros y techos. Ante esta situación, el aislamiento sin obra en cámaras de aire se ha convertido en una alternativa valorada por comunidades de vecinos.
La aplicación de sistemas proyectados por especialistas como Torregra permite reforzar la protección térmica del edificio de forma rápida. Además del ahorro, esta técnica estabiliza la temperatura interior y previene la aparición de moho causado por la condensación en superficies frías.
Esta mejora en la eficiencia energética no solo beneficia al bolsillo del consumidor, sino que contribuye a la sostenibilidad urbana al disminuir la demanda de combustibles y electricidad, reduciendo así las emisiones contaminantes en la comarca.