El Baix Llobregat y L'Hospitalet ante la oportunidad histórica del clúster biosanitario

La triple apuesta del Biopol Granvia, Porta Diagonal y el nuevo Campus Clínic podría generar 50.000 empleos y 15.000 millones de euros.

Representación de un gran complejo urbano moderno dedicado a la investigación y la salud en el área metropolitana de Barcelona.
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Representación de un gran complejo urbano moderno dedicado a la investigación y la salud en el área metropolitana de Barcelona.

La zona metropolitana sur de Barcelona, que incluye el Baix Llobregat y L'Hospitalet, afronta una oportunidad única para consolidar un clúster biosanitario mundial con tres grandes proyectos.

El despliegue casi simultáneo del Biopol Granvia en L'Hospitalet, el proyecto Porta Diagonal en Esplugues y el futuro Campus Clínic consolidará un potente clúster biosanitario que situará a esta franja metropolitana del sur de Barcelona en la primera división mundial del sector salud, la investigación y la innovación. Esta coyuntura excepcional puede marcar el futuro económico, social y urbano del territorio durante décadas.
Esta realidad está respaldada por cifras contundentes. Según el informe 'La metròpolis de Barcelona. Invertir, treballar i viure 2025' del Área Metropolitana de Barcelona y la Cambra de Comerç, el ecosistema actual ya concentra 54 empresas de salud y biotecnológicas, que facturan más de 2.275 millones de euros anuales y dan empleo a 10.000 profesionales.

"El Clínic no es solo una infraestructura sanitaria, sino una herramienta de país. El objetivo es crear el mejor hospital de Europa, tanto en atención como en investigación y formación."

Salvador Illa · Presidente
El conjunto de proyectos requiere una inversión cercana a los 2.000 millones de euros y podría generar un impacto económico superior a los 15.000 millones, además de hasta 50.000 empleos, el equivalente a un 8,5% del PIB catalán.
Con un calendario que sitúa las primeras obras entre 2027 y 2030, y la plena materialización hacia 2035, las administraciones implicadas, incluyendo la Generalitat y los ayuntamientos de L'Hospitalet y Esplugues, deben actuar con coordinación y rigor para evitar retrasos crónicos, como los que afectaron a la autovía B-25 en Sant Boi.