El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, anunció que el corte de 10 kilómetros de la AP-7, provocado por el derrumbe de un muro de contención que causó la muerte de un maquinista en prácticas en Gelida, se prolongará. Este sábado, personal de Trànsit y del Ministerio de Transportes visitarán la zona para analizar el estado de los carriles y determinar posibles soluciones.
El muro del talud, que protege la línea R4 de Rodalies, cedió probablemente a causa de la acumulación de agua de las últimas lluvias. Inicialmente, solo se cortó el carril derecho, pero posteriormente se decidió restringir 10 kilómetros de la autopista entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia en dirección sur para garantizar la seguridad y facilitar la retirada del convoy siniestrado.
“"¿No hay tren? Si ayer dijeron que sí"
La suspensión del servicio de Rodalies y el corte de la AP-7 han obligado a los conductores a buscar alternativas. La autopista del Garraf, la C-32, ha levantado los peajes y ha registrado un aumento del tráfico del 85%. Aun así, en la hora punta de la mañana, la entrada al área metropolitana registró un 6,5% menos de vehículos que el año pasado, un hecho que Lamiel valoró positivamente.
La reanudación del servicio de Rodalies, anunciada para el jueves a las 6 de la mañana, fue fallida. Muchos usuarios se encontraron las estaciones vacías, como la de Martorell Central, y tuvieron que recurrir a FGC o a los autobuses alternativos, que también sufrieron retrasos debido a las retenciones en la A-2, donde se acumularon hasta dieciocho kilómetros de cola entre Cornellà de Llobregat y Martorell.




