La medida, efectiva desde las 6.00 horas del 5 de febrero de 2026, llega un día después de que se hubiera reabierto un carril en este tramo para la circulación exclusiva de autobuses interurbanos y los servicios alternativos de RENFE. Esta reapertura parcial se produjo a raíz del accidente de Rodalies entre Sant Sadurní d’Anoia y Gelida.
El Servei Català de Trànsit (SCT) ha justificado el nuevo cierre provisional al detectar que dos autocares no respetaron las restricciones de circulación establecidas para garantizar la seguridad de la obra y de los usuarios.
Según el SCT, los vehículos señalados accedieron hasta el punto donde se está reparando el talud, ignorando las indicaciones de los responsables de la obra. El protocolo establecía que solo los vehículos autorizados podían utilizar el carril habilitado, limitando la velocidad a 80 km/h y desviándose por rutas alternativas antes de llegar a la zona de trabajos.
El incumplimiento de estas normas de seguridad ha motivado que la autopista AP-7 haya sido cortada de nuevo en su totalidad en sentido sur, afectando la movilidad en el Baix Llobregat y el Alt Penedès.




