La investigación judicial sobre el saqueo de fondos públicos durante la crisis sanitaria apunta ahora hacia el entorno más cercano de Jordi Ribadulla, considerado el cerebro del entramado. Según el escrito de acusación, su pareja sentimental en aquel momento habría percibido un total de 387.145 euros procedentes de las actividades ilícitas.
“"La pareja del presunto líder de la trama habría recibido dinero procedente del fraude sin haber participado directamente en su ejecución."
El rastro del dinero revela gastos en mobiliario, la compra de una vivienda y el uso de vehículos de alta gama, como un Lamborghini Huracán, que Rojas exhibía en sus redes sociales. Aunque no afronta penas de cárcel, el juzgado le exige la devolución íntegra de los fondos recibidos.




