La Unidad Central de Informática Forense de los Mossos d'Esquadra ha determinado que la caída del fundador de Mango, Isak Andic, en Collbató se produjo entre las 12:28:20 y las 12:28:26 horas del pasado 14 de diciembre. Según un informe policial al que ha tenido acceso este medio, su hijo, Jonathan Andic, tardó 4 minutos y 34 segundos en realizar la primera llamada para alertar del suceso.
La primera comunicación de Jonathan Andic fue a la pareja de su padre, Estefanía Knuth. Posteriormente, contactó con el servicio de emergencias 112 a las 12:36:24 y de nuevo a las 13:13:44 horas. Según el auto del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, el hijo habría relatado que caminaba unos metros por delante de su padre cuando escuchó un ruido de piedras y vio un "bulto como que caía", sin poder observar nada más por la zona escarpada.
La jueza ha señalado contradicciones en las declaraciones de Jonathan Andic. Inicialmente, manifestó que iba delante de su padre, que hacía fotos, pero los registros del móvil de Isak Andic indican que la última fotografía la hizo a las 12:17:20 horas, más de diez minutos antes de la caída. En una segunda declaración, cambió la versión, afirmando que escuchó un ruido de rocas y vio un "bulto" cayendo. Finalmente, en la llamada al SEM, dijo que vio caer a su padre y cómo gritaba.
Estas discrepancias han llevado a la jueza a considerar que las declaraciones "no se corresponden con la realidad" y no se puede descartar una "participación activa, premeditada y preparada" en la muerte de su padre. La magistrada también remarca que en el sendero de Collbató solo estaban los Andic, y que "no salían a caminar juntos nunca", según el análisis de conversaciones de los últimos diez años.
La investigación también considera indicios como la "mala relación del hijo con el padre", un "posible móvil económico" relacionado con la creación de una fundación, una "planificación y estudio previo del lugar de los hechos", "diferentes versiones" de los hechos, lesiones en la autopsia que "descartan prácticamente que la caída fuera producto de un resbalón o tropiezo", "la obsesión del señor Jonathan Andic por el dinero", "manipulación emocional" y "odio, rencor, ideas de muerte" verbalizados por el hijo hacia su padre.




