La reforma implica la eliminación del carril de giro a la izquierda. Los vehículos deberán avanzar hasta la rotonda de les Ovelletes para realizar un cambio de sentido y poder acceder finalmente al barrio de Sant Roc.
Según los informes técnicos, este giro solo era utilizado por unos 25 vehículos en hora punta, pero su mantenimiento perjudicaba gravemente la capacidad de la intersección, donde circulan más de 2.500 coches.
El transporte público también sufrirá variaciones. La línea L61 verá incrementado su recorrido en 1,5 kilómetros, lo que añadirá entre 3 y 4 minutos al tiempo de viaje habitual entre Sant Boi y Barcelona.




