La consellera Sílvia Paneque ha confirmado que el proyecto, que se encuentra en fase de adjudicación, prevé una inversión aproximada de cinco millones de euros. Las obras, que se espera que comiencen a lo largo de 2028, dependen de la tramitación conjunta con el Ministerio de Costas.
Estos nuevos elementos de protección se añadirán a la parte final del dique exento, cubriendo una zona de unos 75 metros que actualmente queda desprotegida durante los temporales más fuertes, especialmente cerca del faro.
El objetivo principal de esta actuación es incrementar la resiliencia del puerto ante los efectos del cambio climático y fenómenos meteorológicos extremos. El puerto ya dispone de un dique exento con 20 cajones de hormigón que actúan como amortiguador de olas, reduciendo significativamente el impacto sobre la estructura principal.




